Con la pena de la partida tan pronta de una gran persona, como lo fue Micky Rospigliosi, quiero hacer llegar mis más sentidas condolencias a la familia de este gran peruano.
El no se ha ido porque su recuerdo permanecerá entre nosotros, y como ocurre con los grandes, su impronta, su don de gente, su honestidad, su bondad y su ejemplo de lucha nos motivará a vencer los obstáculos que nos presenta la vida.
El nos mostró que hay que luchar denodadamente contra aquello que obstaculice nuestra felicidad y aún ponga en peligro nuestra propia existencia. Luchador de luchadores, impetuoso gladiador, valeroso Micky, Dios te tenga en su gloria. Haz dado ejemplo de lucha y valentía y eso el pueblo peruano recordará siempre de ti. Ejemplo de honestidad en tus convicciones, la verdad siempre era tu bandera de lucha.
Te recordaremos como un ganador y siempre con la grandeza de corazón, tienes una alma grande que ya debe descansar de tanto sufrimiento al lado de nuestro creador.
Te veremos luego Micky, sólo nos llevas la delantera, nosotros aún nos quedamos en este mundo imperfecto y tú ya gozas de la felicidad y paz eternas. Cuida de tu pueblo peruano al que tanto quisiste y al que le dedicaste tu carrera deportiva. Ojalá pronto gritemos los goles peruanos que nos lleven a un mundial y tú puedas dibujar una inmensa sonrisa desde la eternidad. Hasta pronto Micky. Se despide un amigo y un hincha.
Atentamente.
Carlos Campos Vásquez





