Durante mi infancia crecí viendo a Pocho Rospigliosi.
En mi juventud y adultez estuviste presente, Micky, sea en TV o en la radio, y debo confesar que no compartía tus opiniones, pero siempre te admiré por el hecho de ser una gran persona y un periodista con un apellido histórico.
Hoy siento mucha pena por que pensé verte igual que tu padre, entrado en años, y siempre presente en el ámbito periodístico, que se retiraría a sus cuarteles de invierno cuando ya el tiempo haga inexorable aquel hecho. Lamentablemente Dios ha querido reunirte con tu padre y hermano antes de lo que muchos esperábamos, y nos privó de poder verte o escucharte al margen de las diferencias de opinión. Terminaré este mensaje diciendo que dejaste escuela en el periodismo deportivo, que fuiste un gran ejemplo de persona, y que te extrañaremos por siempre.
Mis condolencias a toda la familia Rospigliosi, y a ti, Micky, estés donde estés, todo el aprecio del mundo.
Ricardo Reynalte.





